Decidimos alargar nuestra estadía en Singapur hasta que Teo se repusiera de un virus del estómago que había pillado en Aragona. Y los primeros días hicimos una vida de barrio reposada, en casa de nuestra amiga Aki, al ritmo de Teo que ya no vomitaba pero que seguía débil y sin apetito... Tras una visita al médico decidimos cancelar nuestro vuelo a Bali hasta que Teo retomara fuerzas y nos mudamos a un hotel en el barrio de Little India. Después de hacernos con un iPad y una cámara de fotos en Sim Lim Square, nuestra actividad principal consistió en pasar las tardes lluviosas y las grises mañanas en un centro comercial que ofrecía todo lo que Teo puede desear de la vida. También nos dedicamos a pasear y disfrutar de esta ciudad curiosa donde conviven comunidades chinas, indias y malayas. De sus barrios eclécticos y de su innovadora arquitectura. De sus coloridas calles y de sus centros comerciales siempre bulliciosos. Pero apenas Teo volvió a ser el Teo energético e hiperactivo de siempre y su apetito llegó casi al 100% no nos lo pensamos dos veces y levamos el ancla. La diarrea todavía presente de Teo y los monzones con inundaciones en Yakarta nos hicieron cambiar el rumbo: el sur de Tailandia parecía más seguro y seco que Bali, de momento. Volamos a Phuket donde pasamos una noche (en Patong, elegido al azar, qué lugar tan horrible, aunque antropológicamente interesante). Zarpamos al día siguiente en barco a la isla de Ko Phi Phi, también muy turística, pero preciosa y mucho más lo que llevábamos exactamente una semana deseando encontrar. Parece que el viaje ha arrancado. Por fin.








Dice Ingrid : Quien demonios es esta chica al lado de Teo ?
ReplyDeleteNo te preocupes Ingrid, Teo piensa siempre en ti y piensa venir a verte pronto a Alemania, pero igual llegas antes tu a Aragona. Beso
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